“Hola Sol …! Otra vez sin anunciarte llegas a visitarnos. Otra vez en tu larga caminata desde el comienzo de la vida.
Un sol nítido y redondo, perfecto y delineado, puesto sobre el escenario de mi iniciación con la fuerza sagrada de un vitreaux de iglesia. Desde ese instante sentí que Dios habitaba en ti, que en tu fragua derretía la fe y que por medio de tus rayos la transmitía por todos los sitios donde transitabas. Los mismos brazos de oro que al desperezarte iluminan el cielo, al estirarse a los costados entibian las sierras, o apuntando hacia abajo laminan el mar.
Gracias Sol…! Por regalarnos esta ceremonia amarilla. Gracias por dejar mis paredes blancas impregnadas de tu fosforescencia.
Chau Sol…! Cuando en un instante te vayas del todo, morirá la tarde. La nostalgia se apoderará de mí...
Chau Sol…! Gracias por provocarnos una lágrima, al pensar que iluminaste también la vida de nuestros abuelos, de nuestros padres y la de todos los seres queridos que ya no están junto a nosotros, pero que te siguen disfrutando desde otra altura.
Adiós Sol…! Mañana te espero otra vez”.
5 comentários:
ADOREI o teu texto...
ou melhor ameeeiiiii.
bj
com todo respeito,mais esse homem do teu lado é um sortudo.Pergunte para ele como se conquista uma mulher assim? Renata, abraços.Adoro seus textos e sempre que posso eu os leio.Até mais
Obrigada pelo carinho de vocês. Quanto ao Enrique ser sortudo... Acho que é bem pelo contrário... A sortuda sou eu por tê-lo encontrado...
Lindo! sabe que pela falta de batom na boca... hummmmmmmmm quanto beijo! é bom a gente ser feliz mesmo!
sorte dos dois!
Postar um comentário